
Hacía meses que me rondaba la idea de visitar el restaurante Elkano, así que cuando se planteó dónde darnos un buen homenaje durante las vacaciones, no tuve ninguna duda. Situado en el pequeño pueblo de Getaria, es toda una institución de la cocina marinera, y como en casa nunca nos faltan ganas de comer buen pescado, nos pusimos en marcha con unas expectativas muy altas.
En pleno mes de agosto, el comedor estaba lleno, turistas y no turistas a la mesa en un comedor amplio y de decoración clásica. El servicio, en la línea de muchos restaurantes vascos, con amplia presencia femenina, atento y dispuesto a asesorar e incluso a comentar algunos aspectos curiosos sobre los platos escogidos. La carta es esencialmente marinera, con una fuerte presencia de pescados y mariscos y dos referencias carnívoras de cortesía. La lista de pescados presentes es rica en especies: mero, besugo, rodaballo, merluza o lenguado entre otros.
Estos se asan a la parrilla en brasas de carbón, situada en la calle junto a la entrada al restaurante, una de las mejores bienvenidas que te pueden hacer en un restaurante de pescados.

