
Últimamente se oyen muchas voces discordantes con el consumo de las bebidas isotónicas sin ton ni son, de hecho solo se aconseja su consumo en los casos de prácticas de deporte. Ahora sabemos, por un estudio de la Universidad de Nueva York, que el exceso de bebida isotónica daña los dientes.
La exposición de los dientes a las bebidas isotónicas de forma constante que muchas personas comenten puede acabar erosionando los dientes de forma irremediable. El ácido cítrico de estas bebidas erosiona poco a poco el esmalte de los dientes, un esmalte vital para la protección de las zonas internas del diente.
Se utilizaron dientes de vaca debido a su semejanza, en composición, con los humanos. Se cortaron por la mitad los dientes, una mitad se sumergió en bebida isotónica y la otra mitad en agua y de esta forma se pudieron analizar después de unos 75 a 90 minutos los resultados.
