
A finales de enero mostrábamos un carro de compra interactivo con el que se podría revolucionar el mundo de los centros comerciales, supermercados y demás comercios. Probablemente los carros sean un gran avance que permitirá evitar las colas a la hora de pagar o el tener que mover un par de veces los productos de la compra.
Un nuevo competidor se encuentra frente al carro interactivo, es más económico y fácil de instalar, se trata de los códigos de barras RFID (Radio Frequency Identification). Este sistema de identificación puede ser leído a distancia a través de un lector especial que envía una señal de rastreo hasta localizar el chip en cuestión, seguidamente las ondas de radio son rebotadas conteniendo la información necesaria para reconocer de qué producto se trata.
