
Una solución drástica para un problema drástico, eso fue lo que debió pensar Juan Pablo Felipe, propietario de el restaurante El Chaflán, en Madrid, cuando vio que su clientela durante los almuerzos cada vez iba a menos y empezaba a peligrar su restaurante.
Las comidas en El Chaflán son conocidas en el mundo de la empresa, es un restaurante donde uno puede comer bien a mediodía, rápido y volver a trabajar, pero la crisis se estaba empezando a notar, y el mes pasado se vieron con que la ocupación no llegaba sino al 30% en el servicio de la comida.
Preguntándose el por qué, vieron que la crisis estaba afectando a todos, que su clientela ya no iba a comer porque las empresas habían tenido que recortar gastos, así que, ha tenido que tomar una decisión drástica, mandó a sus clientes una carta con este encabezado: “Distinguidos clientes, atendiendo a las necesidades reales de las empresas, desde el lunes 16 de junio, El Chaflán flexibiliza sus precios en los servicios de almuerzos”.
