
Hace unos días vino mi suegro de visita a casa. Nos apetecía salir a comer una buena carne y después de barajar varias opciones nos decidimos por La Masía de José Luis. Situado en el recinto ferial de La Casa de Campo, se llega en cinco minutos desde el centro de Madrid y permite desconectar del ruido, de los coches y de las prisas.
La Masía se reinaguró en 2003 y cuenta con un inmenso jardín, que rodea todo el edificio. La decoración corre a cargo de Pascua Ortega y desde que abres la puerta te hace sentir como en casa (aunque ya me gustaría a mí una casa tan grande): alfombras, sillones confortables, cojines y cálidas cortinas. Me gustó mucho la amplitud de los salones, que permite la intimidad en las mesas e incluso pusimos el carrito de mi bebé en un lado de la mesa y no obstaculizaba el paso.
