No hace mucho dábamos a conocer un acuerdo entre la compañía Monsanto (compañía agrícola especializada en la producción de semillas trangénicas) y BASF, una de las más importantes empresas químicas estadounidenses.
Se trataba de una alianza para el desarrollo y comercialización de distintos productos alimentarios transgénicos, que en tan sólo tres años lanzarían nuevos productos al mercado. Monsanto pretende ser el líder indiscutible en el desarrollo de alimentos trangénicos y al parecer lo está consiguiendo.
