Un grupo de investigadores del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) ha logrado diseñar unos suplementos alimentarios para los cerdos cuyo resultado es el aumento del contenido proteínico y la reducción de los depósitos grasos en los animales. Estos nuevos suplementos son modificadores del metabolismo, haciendo que el organismo de los cerdos obesos disminuyan sus reservas de grasa, lo que convierte su carne en en un alimento más saludable.
El resultado obtenido se ha logrado gracias a la inclusión en la dieta de los animales del ácido linoleico obtenido de los productos lácteos y la betaína, un aminoácido que se encuentra presente en diversas plantas.
