
Hace poco os hablé sobre la créme de cassis, un licor de grosellas negras de origen francés muy apreciado para hacer el famoso kir, pero también usado para salsas y postres. Buscando por mis libros he encontrado esta receta de Suflé helado de crème de cassis, un postre ligero y suave, muy original. Se hace igual que los suflés que van al horno, con una crema de yemas aromatizada con el cassis, a la que luego se le añaden las claras a punto de nieve. Lo original es que en vez de hornearlo se congela hasta que queda consistente. Para imitar el efecto de los suflés al horno, que suben por encima del molde por acción del calor, pondremos un poco de papel rodeando al molde para congelarlo.
Ingredientes: 10 cc. de licor de grosellas negras (crème de cassis), 3 huevos, pizca de sal fina, 100 gr. azúcar glasé, 300 cc. nata espesa, para montar.
Preparación: Aunque este postre parezca sofisticado, la verdad es que se hace en un momento y no tiene mucha dificultad. Primero separamos las claras de las yemas. Bate ahora las yemas con el azúcar, hasta que blanqueen (mejor con varillas). Aparte se baten las claras con una pizca de sal, a punto de nieve fuerte, y se monta la nata hasta que haga picos. Si tienes una batidora eléctrica de varillas te puedes ahorrar mucho tiempo en este paso.
