El Hotel Chiqui se encuentra en un lugar privilegiado de la playa del Sardinero en Santander, un rincón con mucho encanto, de visita obligada sobre todo por su restaurante que goza de unas preciosas vistas tanto al mar como a la mesa, pues este es uno de los hoteles que miman la gastronomía, en sus distintos salones-comedor ofrecen una excelente cocina de vanguardia manteniendo la tradición en los sabores de los mejores productos de la región.
Fue una fortuna para nosotros conocer este restaurante al que sin duda volveremos, el servicio fue excelente y al frente de los fogones un gran profesional, el chef Luis Cordero que nos deleitó con lo que vais a ver a continuación.

Empezamos con un refrescante aperitivo para abrir boca, Mejillón en vinagreta con salsa rosa y chupito de gazpacho, muy rico.
