
Casi dos toneladas de alimentos en estado dudoso con destino a diferentes restaurantes, establecimientos de comida rápida y quioscos de la Expo Zaragoza 2008 han sido inmovilizadas y destruidas por el Departamento de Salud y Consumo del Gobierno de Aragón desde que la muestra abriera sus puertas.
En poco más de un mes, se han llevado a cabo 225 inspecciones alimentarias que han derivado en la adopción de 26 medidas cautelares, que consisten en la retirada y destrucción de dichos alimentos por no presentar condiciones aptas para el consumo humano, bien por dudas sobre el origen del producto, sobre su manipulación o su conservación.

