
Médicos sin fronteras (MSF) ha presentado hoy su nueva campaña de lucha contra la desnutrición infantil. Básicamente, tiene el objetivo de hacer llegar alimentos Terapéuticos Listos para Usar (RUFT), destinados a paliar las necesidades nutricionales de la primera infancia, a los 20 millones de niños que sufren este problema, así como concienciar a los gobiernos para que cambien el tipo de ayuda que se destina a estos niños.
Según MSF la situación que viven estos niños es de emergencia médica, ya que entre los 3 meses y los 2 años experimentan un rápido crecimiento que demanda nutrientes a los que no pueden acceder, básicamente alimentos de origen animal como huevos y leche, debido a la subida del precio de los alimentos.
El RUFT supone una ventaja en la lucha contra la desnutrición, ya que contiene los 40 micronutrientes necesarios en las primeras etapas del desarrollo del niño. Además la ayuda que se destina de forma habitual (harinas en su mayo parte) han de cocinarse con agua, y este alimento no, por lo que se evita el riesgo de contaminación bacteriana.
