Cuenta la leyenda que el regidor de Baiona, Payo Veloso, era un hombre muy severo y tosco y de ahí que una de sus doncellas, para mitigar tan mal carácter, decidió confeccionar un postre especial que recogió del mesterial judío y el resultado fue espectacular según los vasallos de tal caballero.
El día 3 de agosto de 1942, la Carabela Pinta, acompañada por la Niña y la Santa María salieron de Palos de la Frontera (Huelva), rumbo al oeste, con intención de alcanzar las indias por occidente y el resultado fue el ya conocido por todos, el descubrimiento de un Nuevo Mundo. El 16 de enero de 1943, La Pinta y la Niña abandonaron las tierras descubiertas e iniciaron el viaje de vuelta a España. Empujadas por los vientos del oeste, llegan a la altura
