No es una novedad puesto que los nutricionistas, cocineros y demás profesionales que defienden la dieta atlántica llevan más de diez años hablado sobre sus beneficios. Es una dieta diferente a la mediterránea, aunque parece igual de saludable que nuestra más afamada dieta.
Lo primero, debemos recordar que aunque se llame dieta a la mediterránea, no es una dieta tal cual. Si no son una serie de recomendaciones, consejos de vida y hábitos alimenticios saludables encaminados a realizar un consumo de ciertos alimentos y unas determinadas proporciones, además de hacer ejercicio, beber agua, etc.

Pues bien, la dieta atlántica es muy similar en ese aspecto, puesto que son recomendaciones exactamente iguales. La diferencia es que priman unos alimentos más que otros. En concreto son hábitos que comparten las regiones bañadas por el océano atlántico, de ahí su nombre.

Durante el segundo Congreso Internacional de la Dieta Atlántica y la cuarta reunión mundial sobre alimentación en el siglo XXI, los doctores Aniceto Charro y Rafael Tojo han solicitado a todas las personas que tengan algo que ver con el mundo de la alimentación, ya sean gastrónomos, médicos o la industria alimentaria, que asuman la responsabilidad de promover y orientar a los consumidores sobre la alimentación y las dietas adecuadas para prevenir y combatir la obesidad.