
Que los fertilizantes naturales son posibles lo demuestra una investigación de la Universidad de Salamanca, que ha conseguido identificar la molécula clave en nutrición de las plantas, para que, debidamente manipulada, se convierta en un fertilizante natural, y evitar el uso de los fertilizantes químicos agrarios actuales.
Dicha molécula (la de la foto de arriba), denominada celulasa (CelC2) , actúa en el desarrollo de la simbiosis fijadora del nitrógeno entre las leguminosas, que son las plantas que se han utilizado para la investigación y la bacteria Rhizobium, que es clave en el proceso de nutrición de las plantas. La fijación biológica está considerada, después de la fotosíntesis, como el proceso bioquímico más importante en el mantenimiento de la vida en la Tierra.
El hallazgo supone un importante paso en el impulso del uso de biofertilizantes en los cultivos agrícolas en detrimento de los químicos, puesto que su potenciación en la agricultura aminoraría el gasto que representa la fertilización nitrogenada actual.
