
Nos olvidamos de comentar que desde Valladolid también nos llegó un dulce tan delicioso y anhelado que duró un suspiro. Esta rosca, cuyo nombre (si lo tiene) desconocemos, es ideal para tomar con un café con leche o colacao, pues de las sequitas pero que aportan un crujiente muy agradable y particular, por lo que también está muy rica sola.
La sorpresa nos la dio nuestra hija cuando se la rellenó con jamón serrano y dijo que estaba aún mejor. Su paladar ya acepta, o mejor dicho, busca la combinación de sabores.
