
Hoy os voy a proponer un experimento fácil de realizar que he leído en el libro ‘La cocina y la ciencia’ de Peter Barham, para que veáis qué papel juegan los sentidos del olfato y el gusto cuando estamos comiendo.
Para ello necesitas un jurado, que tengas a mano y al que luego le puedas tomar un poco el pelo si todo va como se espera, es decir, con alguien de la familia, la novia/o o algún amigo bastará.
¿Qué necesitamos?
Necesitamos varias bolsas de patatas fritas, unas al punto de sal, y el resto de diferentes sabores. Tampoco estaría mal poder contar con algún alimento con olor fuerte característico, como unas fresas, piña, algún queso…
¿Cómo lo hacemos?
