El culebrón de la reforma del sector vitivinícola europeo continúa, ahora el acuerdo alcanzado por los ministros de agricultura de la Unión parece beneficiar a España gracias a la ayuda que se ofrecerá a nuestro país y que alcanza 420 millones de euros anuales para que se arranquen los viñedos, en total se arrancarán en suelo español unas 175.000 hectáreas. Este nuevo acuerdo, aunque bien acogido por la Ministra Elena Espinosa, no resulta satisfactorio y no convence a los productores, indican que se trata de una farsa, una falsa ayuda.
Las ayudas se proporcionarán a todos aquellos viticultores que opten por arrancar viñedos y será mayor cuanto antes decidan comenzar a arrancar. Este condicionante resulta vergonzoso, la ayuda debería ser equitativa, por otro lado, se indica que se trata de un arranque voluntario, algo que no es cierto, ya que se obliga a España a arrancar esa cantidad de viñedos en tres años, ¿Qué hará el Gobierno español si no se arrancan?, pues seguramente buscar alguna fórmula que obligue a ello.

La nueva propuesta sujeta al plan europeo de reforma de la organización común del mercado del vino no es aceptada por todos los países miembros de la Unión Europea y sus razones tienen. Arrancar 200.000 hectáreas de viñedos para evitar la superproducción de vino en la comunidad, es una propuesta que aún no se ha oficializado pero se hará efectiva el próximo