
Transformada con toda clase de materiales, pintada en muchos colores y fotografiada en cientos de perspectivas desde hace más de treinta años, así ha sido la trayectoria de la botella de vodka más famosa de la historia. Nadie iba a sospechar que cuando se lanzó esta bebida en Nueva york en 1979, su botella se iba a convertir en musa para diseñadores, pintores y fotógrafos de prestigio. Atrás queda cuando se tomó como punto de inspiración para el envase, un tarro medicinal del siglo VIII encontrado en una tienda de antiguedades en Estocolmo que acabaría convirtiendose en icono del diseño y la vanguardia.
En Absolut Art Collection se recopilan treinta obras de las ochocientas que recogen los distintos trabajos de grandes artistas como Miquel Barceló, Oscar Mariné y Javier Mariscal entre otros. Ochocientas reinterpretaciones que comenzaron tras un encuentro casual entre el representante de Absolut Vodka y Andy Warhol en Nueva York. Este le comentó que usaba unas gotas de su vodka como colonia y el representante le propuso realizar una obra para dejar constancia de la relación que el pintor mantenía con esta bebida. Así empezaron treinta años de trabajos de lo más diversos, en donde cada artista ha dejado su sello plasmado en esta botella de cristal.



