
No hay ningún estudio que encuentre diferencias entre la carne de un animal clonado y otro concebido tradicionalmente. Sin embargo, la Unión Europea afirma que los experimentos en todo el mundo son demasiado escasos como para garantizar que comerse una ‘copia’ no supone un riesgo para la salud.
La Agencia de Seguridad Alimentaria de la UE se manifiesta en contra de comercializar los productos de animales clonados, al menos de momento.
Aunque en enero, la agencia subrayó la ausencia de riesgos para la salud, en sus conclusiones, pone el énfasis en los efectos negativos de la clonación, en contra también del criterio de la FDA, la agencia equivalente en EEUU, favorable a la comercialización de productos derivados de clones.

La Unión Europea ha decidido actualizar la regulación existente sobre los productos de alimentación para que también se puedan incluir todos aquellos alimentos cuyo origen parte de animales clonados. Dichos alimentos serían aquellos que no representan peligro alguno para la salud y que ya se consumen habitualmente en otros países o se consumirán, en breve Europa disfrutará de los alimentos derivados de animales clonados.