Se acabó el contrabando de jamón en Estados Unidos, el jamón de cerdo ibérico acaba de ganarse un visado de momento permanente para que los estadounidenses puedan disfrutar plenamente de uno de los productos abanderados de la gastronomía española. El Restaurante Jaleo situado en la ciudad de Washington ha sido el escenario de la primera degustación pública oficial de este manjar.
Los jamones agraciados con este “honor” han sido los pertenecientes a la marca Fermín y el padrino de honor el cocinero asturiano José Andrés. Antes de la degustación tuvo lugar un discurso que seguramente se hizo bastante largo para quienes deseaban degustar tan preciado alimento, pero al fin se produjo.

