
Seguro que si os hablo de quesos frescos, curados o semicurados rápidamente os viene a la cabeza un sabor o una marca. La mayoría que esta clasificación depende de una escala de tiempo y que tiene mucho que ver con su sabor, pero ¿cuál es exactamente esa escala de tiempo y cómo influye en los quesos?
Pues en el caso del queso fresco hablamos del queso que no está curado, por eso es el más blando. Además al no llevar periodo de curación tiene un mayor porcentaje de agua y menos grasa, pero también es el que menos tiempo dura y el que se deteriora o contamina más fácilmente.
Cuando los quesos llevan un periodo de curación muy corto, de 15 a 30 días, los llamamos tiernos. Aunque en menos porcentaje también tienen mayor cantidad de agua que los demás, menos grasa y también se deterioran más fácilmente.

