
¿Suena raro, verdad? hasta ahora lo del peligro de extinción era algo que aplicábamos a plantas y animales, seres que por una u otra cosa, ya sea por que los cazábamos, por la industrialización o por su falta de utilidad para el hombre desaparecían de la faz de la tierra, pues bien, parece que no solo plantas y animales es lo que estamos a punto de perder.
También los sabores de determinados productos y alimentos están en peligro de extinción, ya sea porque se han dejado de producir por poca rentabilidad, porque la gente no los consume, por su elevado precio o por las imposiciones gubernamentales.
