
Hace tiempo me regalaron unas fuentes de cocina que estaban hechas de vidrio y me dijeron que se podían meter en el horno, pero también en la nevera, incluso en el congelador. Esto me sorprendió pero desde entonces las utilizo muchísimo, además son muy resistentes a ralladuras e incluso a golpes. Estoy hablando de diferentes utensilios de cocina de Pyrex.
Indagando un poco en la historia de cómo se descubrió este tipo de vidrio para la cocina me quedé sorprendido. Resulta que en 1879, se fabricó el vidrio resistente al calor para envolver la lámpara incandescente de Thomas Edison. Un vidrio que era capaz de soportar la diferencia térmica entre el calor de dentro y el frío del exterior.
Quién iba a pensar que del vidrio de una bombilla a alguien se le ocurriría, en 1915, investigar este tipo de vidrio. Y con una pieza echa de este vidrio se hornea un pastel. El vidrio soportó el calor y supuso el nacimiento de una nueva gama de utensilios de menaje de cocina fabricada de vidrio borosilicato.
