
Aunque este rústico abrebotellas, es un moderno diseño de Brendan Ravenhill, para la empresa Areaware de Nueva York, yo casi podría jurar y perjurar que este chisme ha salido directamente del cajón de las herramientas del garaje de mi padre.
Es importante quedarse con la idea tan práctica, si ahora mismo tuviésemos que ir a echar una manita a ese amigo o pariente, tan querido por nosotros y al que nos resulta prácticamente imposible decir que no, a trasladarse y de paso ayudarle con unos “arreglillos” en su nueva casa, a media mañana decide ofrecernos una cervecita y el abrebotellas, por supuesto, está en la única caja que se quedó olvidada en el antiguo piso, ya nadie tendrá que jugarse los dientes para abrir las botellas, solo hace falta un trocito de madera, un clavo y un par de golpes.

