
En una de mis lecturas semanales del otro lado del charco he encontrado un interesante artículo que pone el acento en las diferentes legislaciones sobre lo que en Europa se llama vino ecológico y lo que se permite vender en Estados Unidos con la misma denominación. Y la verdad que son diferencias bastante sustanciales, en especial a partir de este mismo año.
Si eres propietario de una bodega de vinos ecológicos y pretendes vender en Estados Unidos tendrás que conocer las diferencias que ponen de relieve la permisividad o no de cada legislación en relación a los famosos sulfitos añadidos en el vino. Pero si eres un defensor a ultranza del vino ecológico sin sulfitos, también te puede resultar interesante.
Los sulfitos, eso que la gente reconoce como, “lo que me da dolor de cabeza después de tomar vino”. Sí, sorprendente, yo creo que el dolor viene si tomas más vino de la cuenta, y en cualquier tipo de vino. No es más, y de forma muy general y sin entrar en detalle que un añadido para evitar la proliferación de microorganismos que dañen el vino con el paso del tiempo.


