
Hace unos días fui a Granada a comprar, entre otras cosas, un buen chocolate para elaborar una tarta y, es increíble, venden de todo, ¿chocolate? El que quieras, todos los que quieras, chocolate belga, mozambiqueño, africano, maño, francés…
Al pasar por San Antón me llamó la atención una pequeña tiendecita llamada “El Antiguo Tostadero 1908”, en la que anteriormente no había reparado. Me llamó la atención el olor que desprendía a chocolate, café, flores, te, una mezcolanza de todos ellos, y la cantidad de utensilios que allí se exponían, en tan poco espacio.


Muchas veces cuando vamos de viaje, la calidad del café de los sitios que visitamos deja mucho que desear y en ocasiones parece cualquier cosa menos café y es prácticamente imposible disfrutar una taza de café espresso.