
Parece que la crisis de los alimentos no deja indiferente a nadie, ni siquiera a las empresas de alimentación americana. Este es el caso de Hersey, uno de los principales fabricantes estadounidenses de chocolatinas tan importantes como Kit Kat, que ha decidido subir el precio de sus snacks con motivo de la crisis crediticia que está haciendo tambalearse las finanzas mundiales.
Sin embargo, esta estrategia no ha encontrado gran acogida ni entre los consumidores y entre el resto de compañías del sector, que no están dispuestas a que un aumento de precio reduzca drásticamente sus ventas.
Por este motivo, y según la BBC, las multinacionales Mars, Nestlé y Cadbury han reducido el tamaño de sus productos para afrontar las dificultades económicas, causando el menor perjuicio posible a sus consumidores. De esta forma siguen ofreciendo un producto de calidad. ¿Quién dijo que el tamaño no importa?

