
Hoy, un crumble de pera y plátano. De origen inglés, se cree que no es un postre que lleve demasiado tiempo en los recetarios británicos pues su nacimiento se estima que fue hace setenta años más o menos, cuando después de la segunda guerra mundial, a cada británico como en el resto de países en posguerra, le fue asignada una cartilla de racionamiento.
Era una época difícil y la comida escaseaba en las casas. Pero en los restaurantes no se aplicaba este reparto, aunque sí estaban sometidos a una serie de requisitos que debían de cumplir, como que un menú no podía consistir en más de tres platos y ninguna comida podía costar más de cinco chelines, así, en este ambiente de penuria nació este postre sencillo hecho con ingredientes básicos de posguerra.
Ahora podemos prepararlo en nuestra casa de manera fácil y aprovechar esa fruta que ya comienza a ponerse demasiado madura en el frutero. Como es un postre muy versátil podemos añadirle cualquier variedad que tengamos, aunque casi siempre el original es preparado con frutos rojos, hoy os lo he puesto con pera y plátano, que por otra parte son algunas de las frutas que más me gustan horneadas.
Ingredientes para cuatro personas
- Para la base: 2 peras grandes, 2 plátanos grandes, 40 gr de azúcar, 40 gr de mantequilla, 1 palo de canela.
- Para la cobertura: 100 gr de harina, 65 gr de mantequilla, 65 gr de azúcar.









