Si tienes la “mala suerte” de comer fuera de casa, dependiendo del factor económico o simplemente del gusto, puedes alimentarte a base de comidas en fiambreras, o lo que es igual, menús caseros 100%, más baratos y con la peculiaridad que están elaborados a tu gusto. Hay muchas ventajas al comer en fiambreras, si no puedes comer en casa, pero también hay algunas desventajas.
Por ejemplo, algunas veces hemos podido realizar un rico menú que una vez que lo recalentamos, no resulta tan apetecible. El ejemplo lo tenemos con un bistec de ternera, recién hecho es una gozada, pero recalentado, parece la suela de un zapato.
La técnica de las comidas en fiambrera radica en el menú, hay una gran cantidad de menús adecuados para elaborar, que una vez recalentados siguen siendo igual de sabrosos. Incluso en muchos hogares se elabora la comida anticipadamente y en algunas ocasiones, resulta más cómodo elaborar una gran cantidad y repartirla en varias fiambreras para no tener que estar cada día en la cocina, un ejemplo claro está en el “Congelador a rebosar” del blog de Bocadorada.
Los alimentos que no cumplen este requisito, los podemos elaborar para la hora de cenar y así disfrutar de ellos plenamente.
Dependiendo de la época del año, tenemos acceso a un gran recetario muy adecuado para su consumo en fiambrera que deleitará a nuestro paladar, porque ya sabemos que como una comida casera no hay nada, en cuanto a sabor, cantidad, calidad, precio, etc.
El menú de un restaurante será ideal para no perder tiempo y no tener que ir con la comida a cuestas, pero sí que perderemos en otras cuestiones, debes tener un buen sueldo y buen estómago, con lo que te cuesta el menú de un día, casi puedes comer tres días mucho mejor, además alimentarse a base de fiambreras es un patrón alimentario saludable.
Más información | Idea Sana
Además del cocido siempre que no tenga patata (a la patata le sienta fatal el congelador), la lasaña queda bastante bien si se congela.
Cuando hago lasaña lo preparo en dos tarteras, una para comerla el mismo día y la otra la congelo. Hacer lasaña para dos raciones es tan esforzado como hacerlo para cuatro, sin embargo, si lo hago para cuatro, a mi me toca comerla dos días, ¡con lo que me gusta!
Me temo que somos cada vez más los tupper-adictos por obligación, así que hay que sobrellevarlo lo mejor posible
Preferimos ser tupper-adictos a ser adictos al fast food, no se puede comparar. Un saludo a los dos.
Ir cada día de tupper es un asco. Lo hacemos por obligación y no digais que es mejor una cosa o otra, simplemente diferente.