
Otra nueva alarma alimentaria causa el miedo de los consumidores, cuando todavía están en la memoria de millones de consumidores las catastróficas consecuencias del mal de las vacas locas. En este caso se trata de cerdos de Irlanda contaminados con dioxinas, sustancias tóxicas presentes en el pienso, que contaminan la carne de estos animales y que al ingerirlas pueden causar daños en la salud a largo plazo.
Afortunadamente, las alarmas han saltado con rapidez y ya se están llevando a cabo las medidas oportunas para la retirada de estas carnes y de todos aquellos productos derivados, bacon e incluso salchichas y pizzas elaboradas con carne procedente de estas explotaciones. Y mejor, según afirma Bruselas y el ministro de Sanidad español, Bernat Soria, España está fuera de peligro al no haberse detectado importaciones de estos productos contaminados.
Otra vez más, los piensos contaminados son los responsables del problema, como ya ocurriera en ocasiones pasadas con el mal de las vacas locas, en 1996, en Reino Unido, o los pollos contaminados con dioxinas en Bélgica en 1999. En Holanda y Bélgica se detectaron dioxinas en la leche de los animales en 2004 y 2006, respectivamente, consecuencia de la contaminación del pienso.


En el blog Cooking Gadgets he visto esta sencilla alarma que se activa si dejas la nevera abierta por más de 30 segundos.