Francia contra los alimentos transgénicos

Uno de los cultivos transgénicos más utilizados en España es el maíz Mon 810, un producto desarrollado por la multinacional Monsanto de la que ya hemos hablado en varias ocasiones. El maíz en cuestión fue aprobado por la Unión Europea hace casi 10 años, ahora unos recientes estudios franceses muestran que este maíz impacta sobre el medio ambiente de forma negativa y se pone en duda su inocuidad en el organismo humano.
Francia ha prohibido el cultivo del maíz Mon 810 en su territorio al conocer que la dispersión del polen puede llegar a alcanzar grandes distancias, lo que produciría una contaminación genética en otras especies. El peligro de que el polen afecte a los cultivos calificados como ecológicos y libres de transgénicos es muy elevado, estos nuevos datos eran desconocidos antaño, al menos eso es lo que asegura el comité científico.
El estudio del Gobierno francés muestra un serio impacto ecológico, a largo plazo pueden aparecer efectos tóxicos en lombrices, mariposas y demás insectos, lógico es pensar que también puede afectar negativamente a la salud humana. El maíz Mon 810 se desarrolló alterando un gen para que pudiera resistir el ataque del denominado taladro.
Las investigaciones sobre productos transgénicos avanzan imparables con un objetivo primordial, mejorar las variedades de aquellos cultivos que más se utilizan en todo el mundo en todos sus aspectos, productividad, prevención contra las enfermedades, resistencia, etc. Son muchos los investigadores de todo el mundo que intentan obtener el mejor producto alimenticio, en este caso, en Australia se va a realizar un ensayo con trigo que ha sido genéticamente modificado para que sea capaz de soportar largos periodos de sequía.