Algunos primeros empleos apenas duran unas semanas de verano y se quedan en un simple ahorro para seguir estudiando. Otros primeros empleos, en cambio, acaban marcando toda una vida profesional, como es el caso de Terry Eagle, un británico que comenzó a trabajar en McDonald’s siendo adolescente y que acaba de cumplir 50 años vinculado a la compañía.
Su historia ha sido recogida por la revista estadounidense People, que relata cómo aquel trabajo a tiempo parcial terminó convirtiéndolo en propietario de varios restaurantes.
Uno de los primeros McDonald's
Eagle empezó en 1976, con apenas 15 años, en un establecimiento de Catford, al sureste de Londres. McDonald’s llevaba entonces muy poco tiempo funcionando en Reino Unido: la compañía había abierto su primer restaurante británico en Woolwich solo dos años antes. Sus primeras tareas fueron las habituales de cualquier miembro del equipo: desde atender a los clientes hasta trabajar en caja y preparar los pedidos.
Su progresión, sin embargo, fue rápida. Cuatro años después ya había sido ascendido a gerente, con 19 años. A partir de ahí decidió continuar desarrollando su carrera dentro de la cadena y acabó solicitando convertirse en franquiciado.
Una pequeña red
El siguiente gran paso llegó con la apertura de su primer McDonald’s en Camberwell, también en el sur de Londres. Con el paso de las décadas, aquel primer establecimiento se convirtió en una pequeña red empresarial: actualmente Eagle posee y gestiona seis restaurantes McDonald’s repartidos por el sur de la capital británica, según explica People.
"Cuando empecé como miembro del equipo, nunca habría imaginado el camino que tenía por delante", ha explicado Eagle al celebrar el aniversario. A sus 65 años, asegura además que su manera de entender el negocio nunca se ha limitado únicamente a las cifras y que las personas han ocupado un lugar central en su trayectoria.
Su historia dentro de McDonald’s también ha estado vinculada a diferentes iniciativas sociales. Según recoge la revista, Eagle ha promovido la contratación de personas con discapacidad y ha colaborado con la policía local en iniciativas destinadas a reducir la delincuencia. Esta implicación le ha valido un reconocimiento de la Metropolitan Police y tres premios parlamentarios.
También ha trabajado con la organización Spiral para facilitar la incorporación de jóvenes al mercado laboral. A ello se suma su colaboración con Ronald McDonald House UK, para la que ha recaudado más de 200.000 dólares, además de participar en acciones destinadas a las familias alojadas en la casa de Camberwell.
El pasado julio, sus trabajadores le prepararon una celebración sorpresa por sus 50 años en McDonald’s en el restaurante de Brixton. Para la ocasión llevó una corbata que le había regalado Fred Turner, antiguo CEO de McDonald’s en Estados Unidos.
Fotos | Joana Costa