Al café se le presuponen muchos beneficios y ventajas más allá de sus efectos sobre la salud. El poso del café es bueno para hacer compost y también como ahuyentador de plagas, como las de hormigas. Ahora bien, una de las prácticas que está popularmente extendida y que no es para nada correcta es su uso como desatascador de tuberías, una utilización de este residuo que, de hecho, puede ser perjudicial.
En el mundo de los hacks sin comprobar y los trucos caseros de las abuelas, se han pregonado las bondades de este poso por su poder de disolver los restos de comida atrapados en las tuberías, pero es una afirmación absolutamente gratuita que se basa en la acidez de este resto con capacidad abrasiva.
Los expertos en reciclaje Ecoembes aseguran que la creencia popular en la que se basa este mito es que el café es capaz de arrastrar los materiales que puedan taponar las tuberías, “ya que los granos molidos tienen mucha capacidad abrasiva”.
De hecho, el poso del café desechado por el fregadero no sirve ni para desatascar ni para evitar un tapón en las cañerías. Así lo afirmaban también los expertos de Desatranques Jaén en declaraciones a Maldita: “Al final, estos forman pequeñas láminas que se quedan incrustadas en la grasa de las tuberías y pueden empeorar la situación”.
Moho en las paredes
Aunque los posos de café biodegradables, desde Ecoembes avisan de que son un material sólido que puede quedarse estancado en las tuberías o empeorar un atasco previo. “Los restos de café pueden quedarse pegados en las paredes de las bajantes, acumulándose en los codos e incluso producir moho a consecuencia de la humedad y los distintos materiales orgánicos que se acumulen en las cavidades”, añaden.
Esto es, el café puede pasar a formar parte del problema y contribuir a hacer más grave todavía el atasco, ya que además se generarán estos mohos sobre estos restos gracias a que la tubería reúne las condiciones idóneas para ello.
Así, los posos deben desecharse en la basura orgánica, ya que al ser restos de comida podrán convertirse en compost y ser reutilizados. De hecho, subraya su capacidad para usarse como abono casero, para alimentar las plantas y ahuyentar insectos.
Para desatascar el desagüe, en Ecoembes señalan que la mejor solución es contactar con una empresa especializada, que tendrá los medios para analizar, localizar y solucionar el problema. Sin embargo, de manera casera, se puede emplear sosa cáustica y agua caliente, hirviendo, para solucionar el problema.
“Tirar café por el desagüe, por lo tanto, no es un remedio casero, sino que puede provocar más problemas de los que solucionará”, concluyen.
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