Cuando el baño tiene pocos metros cuadrados (algo habitual en las viviendas de nuestro país), cualquier decisión de diseño influye en la percepción del espacio. La elección del lavabo, el tipo de mueble o incluso la cantidad de suelo visible pueden hacer que una estancia parezca mucho más amplia o, por el contrario, resulte recargada.
Sobre este aspecto habla el arquitecto Marcelo Seia (@marceloseia.arq) en uno de sus vídeos de Instagram, donde recomienda apostar por un lavabo flotante como una de las soluciones más eficaces para baños pequeños.
Más espacio visual sin ampliar el baño
Según explica el arquitecto, la principal ventaja de este tipo de lavabos es que dejan libre toda la parte inferior. Al no apoyarse sobre un pie ni sobre un mueble que llegue hasta el suelo, el espacio se percibe más ligero y despejado.
"Al no tener pie ni un mueble que llegue hasta el piso, el espacio se siente más liviano", explica. Además, al quedar más superficie del pavimento a la vista, se genera una mayor continuidad visual que ayuda a que el baño parezca más grande de lo que realmente es.
Una limpieza mucho más sencilla
Más allá del aspecto estético, Seia destaca otra ventaja práctica: la limpieza.v Al quedar el suelo completamente libre bajo el lavabo, resulta mucho más fácil pasar la fregona o una bayeta sin tener que esquivar muebles, rincones o patas donde suele acumularse el polvo.
El experto defiende que optar por un lavabo flotante no significa renunciar al espacio para guardar productos de higiene o limpieza. Este propone combinarlo con un mueble suspendido, baldas ligeras o pequeñas repisas que mantengan esa sensación de amplitud sin recargar visualmente la estancia.
Un detalle importante antes de instalarlo
Eso sí, el experto recuerda que este tipo de lavabos necesitan una fijación especialmente sólida. "Hay que asegurarse de fijarlo bien a la pared, porque todo el peso recae en esos anclajes", advierte.
En una publicación posterior, añade que es importante que la pared esté correctamente reforzada y que se utilicen tornillos y sistemas de anclaje adecuados para soportar el peso del conjunto.
Una reforma pequeña con un gran efecto
Sustituir un lavabo tradicional por uno flotante es una intervención relativamente sencilla que puede transformar por completo la percepción de un baño pequeño. Con una inversión contenida, es posible conseguir una estancia que se vea más moderna, despejada y funcional sin necesidad de ampliar los metros cuadrados.
Fotos | @marceloseia.arq/Instagram y Pexels/Pușcaș Adryan