Como médico cardiólogo y divulgador sobre prevención y salud cardiovascular, Aurelio Rojas es un firme defensor del aceite de oliva. La evidencia científica que respalda sus propiedades beneficiosas es una de las más consolidadas desde hace muchos años, también como pilar de la dieta mediterránea. Sin embargo, no siempre lo usamos correctamente, lo que puede arruinar sus efectos, como también ha señalado Rojas en varias ocasiones.
Autor del libro Tu corazón tiene algo que decirte, este cardiólogo malagueño confirma que el aceite de oliva es “oro líquido para el corazón”, aunque primero habría que precisar que es son las variedades virgen y virgen extra las que se asocian con un tercio menos de riesgo de mortalidad, y su consumo moderado diario se vincula con la mitad de riesgo cardiovascular. Y en lo de consumo moderado está una de las claves.
Hace unos días, Rojas compartía un vídeo en el que afirmaba que el 90% de la gente usa mal el aceite de oliva, y repasaba los fallos y errores más comunes que se cometen en casa o comiendo fuera. Por ejemplo, es muy frecuente conservarlo mal; la exposición a la luz, el aire o fuentes de calor pueden estropear sus propiedades y cualidades organolépticas muy rápidamente. Además, también señalaba que mucha gente limita este aceite a su consumo en crudo, cuando incluso el virgen extra es adecuado para cocinar, siempre que se respete el punto de humo.
Pero quizá como cardiólogo la advertencia más relevante que nos hace es creer que se puede consumir aceite sin control. Esa falsa idea de que si algo es sano, cuanto más, mejor. Una premisa peligrosa que las modas extendidas por redes sociales parecen haber incrementado con los mal llamados superalimentos. Sí, el aceite de oliva es sanísimo, pero sigue siendo una grasa, es decir, es un alimento con una densidad calórica muy elevada, aportando unas 9 kcal por gramo.
La recomendación general es no superar los 40 ml de aceite al día
“Que sea saludable no significa que haya que utilizarlo sin medida. Una cucharada de aceite de oliva aporta aproximadamente 120 calorías”, señala en su publicación. Una advertencia que destacan muchos profesionales de la salud y nutrición, ya que es un error frecuente regar con chorros de aceite platos que se asocian con dietas de control de peso o adelgazamiento, como una ensalada. Aunque solo le pongas tomate y lechuga, si te pasas con el aceite, puedes estar ingiriendo varios cientos de calorías casi sin darte cuenta.
Como recuerda, por ejemplo, la nutricionista Blanca García Orea, las pautas de nutrición sitúan la recomendación general en torno a los 40 ml al día, aproximadamente unas 3 o 4 cucharadas soperas en crudo. Y, de hecho, los efectos beneficiosos del aceite de oliva virgen se han identificado con solo una cucharada y media al día.
Una vez más, en el equilibrio está la clave de una dieta saludable.