
Con todo el estrés y el agobio que arrastrábamos de toda la semana, este domingo en casa decidimos hacer algo diferente, aprovechando que tuvimos un día soleado. Buscamos por internet algo interesante que hacer y vimos que en el corazón del Priorat, preciosa tierra de vinos, encontramos las jóvenes bodegas Buil & Giné.
Estas bodegas fueron inauguradas hace unos años, fueron diseñadas y construidas pensando en unir por un lado el proceso de la elaboración del vino y por otro lado, las visitas del público. Así que le plantamos cara al frío y organizamos una pequeña excursión familiar a la bodega.
Ya en Gratallops de Tarragona, localizamos la bodega en la carretera que lleva Vilella Baixa. Nada más bajar del coche ya empieza a disfrutar del magnífico entorno. La visita comienza enseguida, nos explican la historia de la comarca, la bodega, las características del suelo, del cultivo de la uva en esa zona y las propiedades que estas confieren al vino.








