
Una de las especialidades más conocidas de la gastronomía catalana es el popular pan de pagès. Y después de bastante tiempo el Departamento de Agricultura, Alimentación y Acción Rural de la Generalitat de Cataluña, por fin a aprobado la Indicación Geográfica Protegida Pa de Pagès Català.
El ámbito geográfico de esta IGP abarca la totalidad del territorio catalán. Los impulsores han sido el Gremio de Panaderos de Cataluña y se ha llevado a cabo para apoyar a los alimentos de calidad catalanes que lleva a cabo la Generalitat.
Según el pliego de condiciones de la IGP el Pa de Pagès Català se define como un pan tradicional, redondo, de corteza crujiente, miga tierna y de alveolado grande, donde al menos el formado se realiza de forma manual. Todo el proceso se realiza siguiendo una elaboración tradicional, con fermentaciones lentas, cociendo siempre las masas en hornos de solera refractaria.


La Pataca de Galicia, cuya calidad conocemos todos o casi todos, ha sido incluida en el Registro Europeo de Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas Protegidas, que junto al Pan de Cea, a la Ternera Gallega y al Lacón Gallego, ya son cuatro los productos de Galicia los que tienen tan valorada distinción.