
Continuando nuestro artículo Paseo por la Axarquía de Málaga. El lagar de Daimalos, vino moscatel, quedamos en hablar de las pasas de Málaga. A la vez que saboreamos el vino, nuestro amigo Antonio nos ofrece un racimo de pasas, elaboradas secando al sol la uva moscatel de la variedad Alejandría en “paseros” artesanales conservados durante generaciones. Los paseros están orientados al sur, para mayor insolación, en laderas algo pendientes, con drenajes laterales para el agua de lluvia.
A lo lejos semejan grupos de extrañas tumbas, por su construcción. Un pequeño muro las rodea, elevado en los extremos, donde apoya un varal que sirve de apoyo a una tela que protege las uvas de los pájaros e insectos. Las en el pasado muy famosas pasas de Málaga han sido una de las principales exportaciones de la zona. Son pasas grandes, alcanzan un centímetro, con un interior jugoso, algo carnoso, fáciles de masticar e intensamente dulces, a diferencia de las pasas que ahora se importan de otras zonas de oriente, que aunque no tienen semillas no alcanzan ni de lejos el sabor de las locales.

Hace algo más de un año dábamos a conocer
En el centro de negocios La Défense en Paris están llevando a cabo una iniciativa un tanto extraña, la de una viña urbana.