Compartir
Publicidad

La pasa moscatel de Málaga

La pasa moscatel de Málaga
Guardar
1 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Continuando nuestro artículo Paseo por la Axarquía de Málaga. El lagar de Daimalos, vino moscatel, quedamos en hablar de las pasas de Málaga. A la vez que saboreamos el vino, nuestro amigo Antonio nos ofrece un racimo de pasas, elaboradas secando al sol la uva moscatel de la variedad Alejandría en “paseros” artesanales conservados durante generaciones. Los paseros están orientados al sur, para mayor insolación, en laderas algo pendientes, con drenajes laterales para el agua de lluvia.

A lo lejos semejan grupos de extrañas tumbas, por su construcción. Un pequeño muro las rodea, elevado en los extremos, donde apoya un varal que sirve de apoyo a una tela que protege las uvas de los pájaros e insectos. Las en el pasado muy famosas pasas de Málaga han sido una de las principales exportaciones de la zona. Son pasas grandes, alcanzan un centímetro, con un interior jugoso, algo carnoso, fáciles de masticar e intensamente dulces, a diferencia de las pasas que ahora se importan de otras zonas de oriente, que aunque no tienen semillas no alcanzan ni de lejos el sabor de las locales.

paseros
daimalos

La recolección de la uva, el cortado y picado de los racimos una vez seca la uva y convertida en pasa, es manual y supone una tradicional forma de vida que viene a identificar a la Axarquía con la cultura de la pasa. El proceso de elaboración tradicional y el secado al sol las hacen inigualables en dulzor, textura y color (el dul, le llaman la gente del lugar), de tal modo que durante los siglos XVIII y gran parte del XIX se convirtió en uno de los manjares más exquisitos de los mercados europeos.

La pasa producida en Málaga se incluye dentro del Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Pasas de Málaga, Málaga y Sierras de Málaga, estas dos últimas dedicadas al vino.

daimalos_pueblo

Una vez agasajados por esta familia de Daimalos, emprendemos una breve visita a su torre nazarí, así como al cementerio, a escasos metros, donde reposan los restos de sus antepasados, bordeado de viñas, paseros e higueras. En estos momentos nos sentimos transportados en el tiempo a un pasado lejano. Seguimos camino por los pueblos de Corumbela y Archez, pero difícilmente olvidaremos esta parada.

En Directo al Paladar | Paseo por la Axarquía de Málaga. El lagar de Daimalos, vino moscatel.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos