El vino de guarda

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Un vino de guarda es aquel que posee unas aptitudes adecuadas para su envejecimiento en botella. Generalmente se hace con vino tinto, aunque hay algunos blancos o aromáticos que también admiten evolucionar algunos años en la botella.

Estos vinos son mucho más complejos, con un saludable grado alcohólico, con una fina acidez y mejorables con el tiempo. A veces nos podemos encontrar que guardamos vinos muy delicados con menos acidez, pensando que con el tiempo serán más buenos, y es todo lo contrario, hay que bebérselos antes de que se apaguen.

Cualquier vino no se puede guardar, todos hemos incurrido alguna vez en ese error. La guarda siempre debe reservarse para los vinos que están crudos y duros, que son jóvenes pero no exentos de cualidades. Con el paso del tiempo estos vinos desarrollan esos aromas terciarios que otorgan mayor calidad al vino.

Sin duda, es una afición muy apasionante guardar algunos vinos, nosotros lo hacemos, y por esta razón hay que tener en cuenta algunos puntos importantes como que, los tapones de corcho no tienen por qué resistir más de 15 años y lo mejor para no llevarnos la sorpresa con la botella especialmente guardada, es descorchar la botella y bebérnosla.

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