Ahora que Europa se ve envuelta en un polémica a causa de los productos textiles chinos, tal vez más de uno ha empezado a temblar al conocer que en el país más poblado del mundo se ha empezado a producir vino.
Como ha ocurrido con otros productos la forma de actuar consiste en fijar la atención en los mejores productos extranjeros para intentar “reproducirlos” a continuación. Tal vez alguno de los viticultores españoles y franceses que han empezado a introducir vino en China, ya que ante ellos se abría un mercado inmenso, se esté replanteando lo acertada que ha sido su estrategia
Pero, ¿se puede copiar un vino? Obviamente no es tan fácil como repetir el diseño de una camiseta, y está por ver el grado de calidad que van alcanzando los caldos chinos. Aunque, pensándolo friamente, China es un país tan grande, que diferentes climas y tipos de suelo no les van a faltar, al menos, para intentarlo.
Vía | Antena 3.
Algo parecido ha pasado en Japón. Desde hace tiempo crean whisky de malta (antaño exclusivo de Escocia) y para ello importan casi toda la materia prima de Escocia. Luego colocan unos aranceles impresionantes a los productos foraneos y el mercado se queda en casa. Además posiblemente contraten a algun español o francés de postín para hacer publicidad de vino chino, explicando que es tan bueno como el nuestro. Este fenomeno en Japón se llama, japander.