Los aceites comestibles en la cocina II

Siguiendo con mi artículo sobre los aceites comestibles en cocina, os comento algunos más de estos aceites de uso más o menos frecuente. El uso de estas grasas líquidas es muy variable. Mientras que en los países mediterráneos predomina el aceite de oliva, de indudables claridades culinarias y para la salud, en el norte de Europa se utilizan más los aceites de girasol o de maíz. En la cocina oriental el aceite de sésamo o de cacahuete son los más utilizados.
Aunque nosotros, por nuestro entorno, tendemos a usar el aceite de oliva para casi todo, procuro respetar al máximo las recetas procedentes de otras regiones, usando aceites propios de cada zona.
Aceite de sésamo.
Hace milenios que se cultiva en regiones cálidas, el sésamo ha sido considerado sagrado por muchas culturas y se ha aprovechado para obtener aceite. Es un aceite de sabor discreto que recuerda al aceite de nueces. Muy rico en ácidos grasos como el ácido linoleico y en lecitina, que tiene efectos muy positivos sobre la circulación sanguínea. Se usa para aderezar ensaladas y para saltear, sobre todo en la elaboración de los tradicionales woks orientales, a los que aporta su suave sabor y aroma.