
Cuando estuve en Lisboa hace unas semanas, recordé la visita que había hecho el año pasado mi compañera Fiona y me dispuse a disfrutar de la ciudad y de su gastronomía, aprovechando la experiencia que ella nos había contado. Hoy soy yo quien os quiere acompañar en un paseo gastronómico, y daros nuevas pistas para seguir disfrutando de la capital del país vecino y de todo lo que nos ofrece. Por eso, he preparado un itinerario diferente para aprovechar bien un fin de semana desde el viernes por la tarde hasta la tarde del domingo.
Cualquier paseo por las calles de Lisboa, está lleno de alegrías para los amigos del buen comer. Pastelerías y tiendas de comestibles, escaparates con todo tipo de platos sugerentes, nos alegran desde que caminamos en dirección a la Plaza del Comercio, por cualquiera de las amplias avenidas lisboetas. Además en esta época, las castañas asadas en el momento, ayudan a sobrellevar el frío.

