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Un bar de Pompeya cerrado durante 2000 años vuelve a abrir sus puertas al público

Un bar de Pompeya cerrado durante 2000 años vuelve a abrir sus puertas al público
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Un bar de Pompeya cerrado durante 2000 años vuelve a abrir sus puertas al público, su propietario en aquella época se llamaba Vetutius Plácido, el bar permanecía cerrado desde hacía más de 2000 años, sus últimos clientes se quedaron de piedra y hoy se re-inaugura, esperando que los nuevos clientes también se queden de piedra (en un sentido distinto a los anteriores, claro está).

Después de varios años de trabajos de excavación y conservación, se va a celebrar una ceremonia de re-apertura del local a la cual están invitadas alrededor de 300 personas, todas con un gusto especial por la cocina romana. Podrán degustar entre otras cosas la especialidad de la casa “Queso al horno con miel“.

A un bar o taberna donde se servía y se vendía comida preparada para llevar, tanto fría como caliente, se le llamaba Thermopolium. Los thermipolia fueron muy característicos del Imperio Romano y por supuesto de la ciudad de Pompeya. De hecho, se sabe que en la ciudad había alrededor de 120, justo antes de que fuera enterrada en ceniza.

Triclinio

Los thermopolia eran tan populares, que muchas de las casas de Pompeya carecían de una estancia de la cocina, ya que comer fuera de casa era una de las actividades sociales más importantes de Pompeya y la comida en los thermipolia era muy barata.

Los thermopolia eran pequeños y con grandes mostradores en forma de “L”, que tenían grandes contenedores, donde se guardaban los alimentos para mantenerlos fríos o calientes. El cliente elegía el menú y pagaba directamente en el mostrador. Optaban por comerlo en el “triclinio” del local o llevárselo a casa.

El triclinio era un comedor situado en el local, decorado normalmente con frescos y que estaba acondicionado para que los clientes comieran cómodamente. Otra dependencia de la que disponían algunos thermopolia era el “viridarium”, un jardín cerrado donde los clientes podían disfrutar a la fresca de su comida.

Vetutius Plácido dejó en el local un frasco con las ganancias de unos días. Parece que era un negocio rentable.

Foto | Wikipedia; Danieleflorio
Vía | Kuriositas

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