Para muchos el verano es época de reformas y días de manitas, incluso algunos se lanzan a reformas estancias enteras, como la cocina o el baño. En concreto, cuando llega el momento de renovar un baño, muchas personas centran toda su atención en un solo elemento, como cambiar los revestimientos o sustituir la ducha.
Sin embargo, según Ikea, uno de los gigantes expertos en la materia, el aspecto final de esta estancia depende mucho más de una planificación previa que de una única reforma llamativa.
Diseño funcional
La firma sueca propone un método de cinco pasos que permite diseñar un baño funcional, cómodo y visualmente equilibrado, tanto si se trata de una reforma integral como de pequeños cambios.
La primera decisión, según la guía publicada por la empresa, pasa por elegir el mueble del lavabo. Al ser el elemento con mayor presencia visual, marca el estilo del conjunto y condiciona el resto de la decoración. Además del diseño, la compañía recomienda optar por modelos con cajones o espacio suficiente para guardar los productos de uso diario y mantener la encimera despejada.
El segundo aspecto clave es el almacenamiento. Ikea recuerda que en el baño nunca suele sobrar espacio para guardar objetos y aconseja aprovechar armarios altos, muebles suspendidos o estanterías abiertas para organizar desde toallas hasta productos de higiene. También recomienda utilizar cestas y organizadores interiores para mantener el orden sin renunciar a la capacidad.
Ojo a la iluminación
La iluminación ocupa el tercer lugar de la planificación. Aunque disponer de luz natural siempre es un punto a favor, la compañía señala que no suele ser suficiente para tareas como maquillarse o afeitarse. Por ello, recomienda combinar una iluminación ambiental, que aporte calidez al conjunto, con puntos de luz específicos alrededor del espejo para evitar sombras en el rostro.
Los textiles también tienen un papel mucho más importante de lo que parece. Según la compañía sueca, renovar toallas, alfombrillas o cortinas de ducha permite transformar el ambiente sin realizar grandes obras ni asumir un gasto elevado. Además de aportar color y textura, son una de las formas más sencillas de adaptar el baño a cada temporada o cambiar su estética cuando se busca un aire diferente.
Por último, la empresa destaca la importancia de los accesorios. Dispensadores de jabón, portacepillos, papeleras o escobillas ayudan a completar la decoración y mejorar la funcionalidad del espacio.
En este sentido, mantener una misma línea de materiales o colores es recomendable para conseguir una imagen uniforme, sin olvidar pequeños elementos decorativos como una planta, que aportan un toque natural y hacen que el baño resulte más acogedor.
Más allá de las tendencias, un baño bien diseñado es aquel que combina estética y practicidad. Antes de empezar cualquier reforma, dedicar tiempo a planificar la distribución, el almacenamiento y la iluminación puede marcar una diferencia mucho mayor que cambiar únicamente los acabados.
Fotos | Ikea
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