Quesiteños con mermelada de tomate: un bocado venezolano para chuparse los dedos

Quesiteños con mermelada de tomate: un bocado venezolano para chuparse los dedos
Sin comentarios

Los tequeños son el aperitivo más popular en Venezuela y, viendo la acogida que les estamos dando, parece que también van camino de convertirse en uno de nuestros favoritos, si no lo han hecho ya.

¿Por qué nos gustan tanto? Bueno, estamos hablando de un queso suave cubierto de una deliciosa masa crujiente, pero a la vez sedosa, hecha con harina, huevo y mantequilla, que se fríe en abundante aceite para conseguir una combinación de texturas y sabor irresistibles.

Por si fuera poco, los tequeños son muy fáciles de hacer, y todavía más en esta versión de quesiteños en la que sustituimos el queso llanero venezolano, todavía un poco complicado de encontrar, por los quesitos de La vaca que ríe, que tienen la firmeza y la cremosidad ideal para esta receta.

Tequenos

Sobre el origen de los tequeños se barajan varias hipótesis. Entre ellas que empezó a prepararlos en 1920 una familia de Los Teques y, al viajar a Caracas y otras poblaciones para transportar sus enrolladitos de queso, los recibían con un “¡Llegaron los tequeños!”. También se especula con que un cocinero italiano, a principios del siglo XX en el estado de Zulia, zona de abundantes quesos, se los inventó haciendo pruebas con la masa de la pizza. En cualquier caso, para los amantes del queso es una suerte que hayan llegado a nuestros días.

Dicen en Venezuela que fiesta sin tequeños no es fiesta, pero cualquier momento compartido invita a degustarlos; en el desayuno, en la merienda, en un picoteo, en la cena… Veamos cómo se preparan.

Receta de quesiteños con mermelada de tomate

Ingredientes

  • 1 pack de quesitos La vaca que ríe 
  • 150 g harina de trigo
  • 30 ml agua tibia
  • 1 huevo
  • 30 g mantequilla
  • 1 cucharada de azúcar
  • ½ cucharada de levadura de repostería
  • ¼ cucharada de sal
  • Aceite de oliva suave para freír
  • Mermelada de tomate (para acompañar)

Cómo preparar los quesiteños paso a paso

Sacamos la mantequilla de la nevera un poco antes de empezar y la cortamos en dados pequeños para que se ablande. En un bol, mezclamos la harina, la levadura, el azúcar y la sal. Añadimos el agua tibia, un huevo batido y la mantequilla. Amasamos hasta conseguir una masa homogénea.

Tapamos el bol y dejamos reposar durante 30 minutos a temperatura ambiente. Mientras, quitamos el envoltorio de los quesitos y los enfriamos en el congelador para que se endurezcan y no se rompan en la fritura.

Enfriar Quesitos Congelador

Una vez pasada la media hora, extendemos la masa en forma de rectángulo y la cortamos en tiras de entre 1 y 2 cm de grosor. Después envolvemos cada quesito en una o dos tiras de masa, asegurándonos de sellar bien los pliegues y los bordes. Freímos en abundante aceite caliente y reservamos en una bandeja con papel absorbente.

Ya solo queda servirlos acompañados de la mermelada de tomate y ¡a disfrutar!

Más salsas deliciosas para mojar

Tanto los tequeños como los quesiteños se comen solos o acompañados. Las dos opciones son deliciosas; pero, si te gusta dipear y quieres variar los sabores, estas salsas también van a hacer que cada bocado te sepa a gloria.

Guasacaca venezolana

Comparte con el guacamole su ingrediente principal, el aguacate, y es tan típica de Venezuela como los tequeños, así que seguro que van a hacer match.

Para prepararla, necesitamos un aguacate maduro, una cebolla pequeña picada (cebolleta si queremos que quede más suave), medio diente de ajo, medio pimiento verde picante –o, en su defecto, media cayena–, cilantro y perejil frescos, aceite de oliva virgen extra, vinagre, pimienta y sal al gusto.

Ponemos todos los ingredientes en este orden en la batidora de mano o de vaso y trituramos. Es recomendable agregar poco aceite al principio e ir añadiendo más si vemos que a la salsa le falta consistencia.

Guasacaca

Mayonesa de jalapeños

Esta es también una salsa típica para acompañar los tequeños. Para su base, necesitaremos una mayonesa corriente, comprada o bien preparada en casa.

Una vez la tenemos (unos 200 g), añadimos el zumo de medio limón, medio diente de ajo y tres o cuatro jalapeños en conserva picados. Trituramos todo en la batidora. Después, incorporamos el cilantro y volvemos a triturar. Ya solo queda saborear su punto picante y disfrutar con todos los sentidos de su aroma a cilantro y su característico color verde.

Salsa rosada

Así es como la llaman en Venezuela, aunque es muy similar a nuestra salsa rosa. Partiendo de seis cucharadas de mayonesa, solo tenemos que mezclarlas con tres cucharadas de ketchup y una pizca de mostaza. Removemos bien hasta que el color quede rosado y uniforme y ya la tenemos. ¡Más rápida imposible! Pero no por eso menos rica.

Salsa tártara

Un clásico que nunca falla. También con mayonesa (200 g), a la que añadimos bien picados los siguientes ingredientes: un huevo cocido, una cucharada de alcaparras, una cucharada de pepinillos en vinagre y una cebolleta pequeña. Incorporamos una pizca de mostaza y a remover.

Por último, espolvoreamos con cebollino picado, para darle un toque más fresco.

Podemos servir los quesiteños con una de estas salsas o con varias, dependiendo de si somos muchos o pocos comensales, pero una cosa es segura, todos van a querer repetir, así que en lo único que hay que tener cuidado es en no quedarnos cortos con las raciones.

Eso sí, decidir quién se comerá el último, eso ya es un dilema aparte...

Imágenes| La vaca que ríe | Christina Rumpf

Inicio