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Croquetas de arroz y queso pecorino: deliciosa receta de aprovechamiento

Croquetas de arroz y queso pecorino: deliciosa receta de aprovechamiento
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La pasta y el arroz se intentan calcular al cocinarlas de la manera más aproximada para que nos sobren, pero siempre hay alguna ocasión en que los cálculos fallan o no se come tanto como se esperaba, y para esos momentos podéis tener reservada esta receta de croquetas de arroz y queso pecorino.

El pecorino es un queso italiano de oveja muy utilizado en la gastronomía de ese país, si no lo encontráis en una tienda de quesos siempre podéis cambiarlo por parmesano, más sencillo de localizar en cualquier gran superficie.

Ingredientes

Para 24 unidades
  • Arroz en blanco 350 g
  • Huevo M 1
  • Queso Pecorino 60 g
  • Harina de trigo 50
  • Pan rallado 80 g
  • Huevo para rebozar
  • Aceite de girasol para freír

Cómo hacer croquetas de arroz y queso pecorino

Dificultad: Fácil
  • Tiempo total 40 m
  • Elaboración 20 m
  • Cocción 20 m

Comenzaremos echando nuestro arroz sobrante en un bol, pero si no tenéis sobras y queréis preparar las croquetas igualmente, cocer 200 gramos de arroz durante veinte minutos hasta que esté seco y dejarlo enfriar.

Echamos en el arroz, el huevo batido, el queso pecorino rallado y lo incorporamos todo con un tenedor. Preparamos tres platos, uno con harina, otro con el otro huevo batido y un tercero con el pan rallado.

Cogemos porciones del mismo tamaño, yo lo hago con un racionador de helados de tamaño pequeño, y vamos apretando con la mano hasta formar una bola, esta la pasamos por la harina, después por el huevo y por último por el pan rallado, reservándolas en una bandeja.

En una sartén o en la freidora si la tenemos, ponemos el aceite y lo calentamos hasta los 180 grados. Vamos friendo por tandas nuestras croquetas y colocándolas encima de una bandeja con papel absorbente. Consumir calientes.

Croquetas de arroz y queso pecorino

Las croquetas de arroz y queso pecorino son aparte de una magnífica receta de aprovechamiento, un aperitivo ideal para acompañar una cerveza o un buen vaso de vino. Podéis congelarlas y tenerlas siempre a disposición friéndolas congeladas directamente y en aceite a unos 160 grados para que se hagan bien por dentro.

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