Me resulta fácil empatizar con la historia de Paco Diego Motos y Ángela Ortuño, un matrimonio murciano que un buen día se lio la manta a la cabeza para emigrar a Asturias. Estaban enamorados de los paisajes, la naturaleza y el clima del Principado, hasta el punto de dejarlo todo y mudarse con dos niñas pequeñas a sin tener aún claro cómo iban a ganarse la vida. Pero Paco tenía un sueño rondando su cabeza: abrir su propio negocio de frutos secos.
Asturias es, como reza su lema turístico, un verdadero paraíso natural. Servidora también ha pasado varios veranos en esta tierra huyendo del calor y en busca de naturaleza, montañas verdes, prados y bosques. Regresar a los secarrales murcianos, pese a que la Región también atesora magníficos parajes naturales, puede ser duro. “A mí me encanta la naturaleza, tanto que hubo un momento que cuando volvía a Murcia me sentía triste porque allí apenas hay”, confesaba Motos a La Voz de Asturias. Ay, Paco, cómo te entiendo.
Pero hay que ser valiente y tener las cosas muy claras para atreverse a dejar un trabajo fijo, vender su vivienda y mudarse al otro extremo del país con dos niñas de apenas dos años y ocho meses. Y esta pareja murciana lo estaba, aunque, contaba él, a su mujer le costó más asimilarlo. Finalmente, dejaron sus trabajos de comercial en una empresa eléctrica y administrativa en una compañía de rótulos y en el primer viaje que hicieron en busca de una nueva casa dieron con su nuevo hogar, en un pueblo de Mieres.
Ya instalados a principios de 2025, Paco Diego comenzó a buscar locales donde poder poner en marcha su soñado negocio, ya con la idea de emprender en algún mercado local. Tras tantear varias posibilidades en Oviedo, surgió la oportunidad de hacerse con un puesto de El Fontán; el mismo mes de agosto inauguraron su tienda de frutos secos y más bajo el nombre de Origen, una declaración de intenciones de la filosofía que rige su negocio, además de un guiño a su película favorita. Su apuesta es ofrecer siempre productos de la máxima calidad y también algo diferente, con mezclas de sabores originales que van rotando, aunque ya tienen varios fijos que se han quedado en el catálogo por el éxito recibido entre el público.
Morales se crio entre los almendros de su abuelo y afirma que siempre le gustaron mucho los frutos secos. Como tantos niños murcianos que tuvimos la misma suerte, recuerda pasar la mitad del verano partiendo almendras recién cogidas a base de golpearlas a martillazos contra una piedra; un sonido característico que era casi una banda sonora de las largas tardes de finales de agosto en pueblos y aldeas. Ahora, en la otra punta del país, ofrece no solo frutos secos al natural y tostado, sino también de sabores, su producto estrella.
Los sabores que más triunfan entre las mezclas saladas, que hace él mismo son de anacardo tostado (con curry, jamón crujiente, limón y pimienta negra, ajo negro y con queso manchego) y de almendra tostada (con trufa y con pimentón y cayena picante), pero también cuenta con una buena gama de frutos secos dulces, con miel o bañados en chocolate con leche, negro o blanco, yogur, e incluso granos de café cubiertos de chocolate y cacao. También venden frutas secas y deshidratadas mezclas tipo muesli que hacen en la tienda para el desayuno, y otros productos cremas de frutos secos artesanales, galletas o bombones artesanos.
Aunque es Paco quien diseña y hace las mezclas y está al frente del puesto, su esposa Ángela le apoya siempre que puede y le sustituye atendiendo al público cuando lo necesita. La clientela es mayoritariamente local, vecinos del barrio y mucha gente mayor que acude al mercado a hacer la compra diaria, pero también notan una mayor afluencia de jóvenes, cada vez más curiosos por haberlos conocido en las redes sociales. Al ser productos novedosos en el mercado ovetense, siempre dan la opción de probar los sabores gratis.
Ahora también se pueden hacer pedidos online, pero Paco ya está pensando en poder expandir el negocio y, sobre todo, montar un obrador más grande y aumentar la producción también para suministrar a empresas que ya se han interesado por sus elaboraciones. Pero se toma las cosas con calma. “Lo primero es lo primero. En mi caso, primero es la familia, y lo segundo es el trabajo”.
Imágenes | Origen - Mercado El Fontán