Elaborar conservas en casa.

Mercedes Piky 19 de septiembre de 2006 0 comentarios

elaborar conservas en casa.jpgLa fotografía que aparece en esta entrada puede parecer fuera de lugar, pero adquiere sentido porque lo más esencial cuando queramos elaborar conservas en casa es la limpieza de los tarros que vayamos a utilizar. Los mejores recipientes para guardar conservas son los de vidrio. Para esterilizarlos, se tienen que hervir durante unos quince minutos y luego escurrirlos bien, sujetándolos por el cuello al sacarlos y en ningún momento tocar su interior. Es preferible utilizar tarros de boca ancha, con bordes gruesos que resistan bien las temperaturas superiores a 100º.

Una opción para secarlos es introducirlos boca abajo en el horno, con el electrodoméstico a temperatura media hasta que estén completamente secos. Conviene utilizarlos cuando aún estén calientes, para evitar el choque térmico al entrar en contacto con alimentos recién preparados y, como precaución, conviene evitar colocarlos sobre una superficie fría porque al contacto pueden romperse.

Un aspecto muy importante es tener en cuenta el estado de los alimentos que vayamos a conservar, es decir, los alimentos deben estar frescos, ni verdes ni pasados; en el primer caso nos quedarían insípidos y si están muy maduros lo más normal es que se nos rompan al prepararlos. En el caso de verduras o frutas frescas es conveniente que sean más o menos del mismo tamaño y hay que escaldarlas en agua hirviendo y después sumergirlas en agua muy fría para que se endurezcan y evitar que en las temperaturas intermedias se desarrollen microbios.

Luego se rellenan los envases con cuidado de no romper las piezas, hasta unos dos centímetros del borde y colocando la mayor cantidad posible. Se cubren con salmuera. Para preparar ésta tan sólo hay que utilizar unos 20 gramos de sal por cada litro de líquido de cocción escaldado. Si se quieren conservar verduras preparadas (salsa de tomate), tras cocinarlas hay que añadir un poco de vinagre para preservarlas de la acción de los microbios y después envasarlas en caliente.

Con la fruta se pueden elaborar deliciosas confituras y mermeladas que se conservan durante muchos meses. El alimento se dispone en el bote y se deja un espacio de un centímetro en el borde superior, se eliminan las burbujas que se hayan podido formar, se limpia el borde con un paño humedecido en agua caliente y se cierra al vacío.

Por último debemos esterilizar los botes llenos y cerrados para que los alimentos no se alteren con microorganismos. Se introducen en una olla a presión, con un trapo en el fondo para aislar los frascos de la olla y se cubren de agua hasta el borde, pero sin llegar a las tapas. En cuanto suba el vapor, tan sólo son necesarios unos quince minutos. De esta forma se esteriliza la conserva y se envasa al vacío. Otra opción para envasar es poner los frascos al baño María en una cazuela con tapa y dejarlos entre una y dos horas desde que el agua comienza a hervir. El tiempo dependerá del tamaño del envase y la cantidad de producto.

Una vez que se hayan enfriado y se haya comprobado que están bien sellados, se debe lavar el exterior de los frascos y colocarles etiquetas donde figuren los datos del contenido, peso y fecha de envasado. Deben guardarse en un lugar seco, fresco y oscuro y consumirse antes de que transcurran doce meses desde su preparación.

Insistir una vez mas en la higiene de los botes así como de todos los utensilios básicos que vayan a utilizarse, como coladores, embudos o tenacillas y sin olvidarse que las tapas de vidrio deben ser esterilizadas junto con los frascos.

Vía | repsolypf
En Directo al paladar | Algo básico en la despensa, la conserva, Conservas de apio

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