Dietas ¿Una cadena perpetúa?

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El verano ha quedado atrás. Empieza septiembre y en la incipiente tripilla todavía están anclados las tapitas, las cervecitas, los helados etc. El problema es que, no sólo existen los kilitos veraniegos, no, también aportan lo suyo las navidades, los intentos de dejar de fumar constantes, los días sin ir al gimnasio, el estrés y largo etcétera. Al final, el resultado es que en un año, y sí ya lo se, el año empieza el 1 de enero, pero la realidad es que septiembre es como un año nuevo.a lo que iba, que en un año nos encontramos con cinco y hasta diez kilos de más. Ese día empezamos la dieta, comienza pues, ¿la cadena perpetua?

La respuesta a esta pregunta es no, las dietas no son cadenas perpetuas con las que convivir, duran un tiempo y se van. Ahora bien, sí está claro que, requieren constancia y cierto grado de sacrificio. Lo que si parece estar demostrado y todos los nutricionistas así lo indican es que, la pérdida de peso se debe realizar de una forma equilibrada. Para ello basta con reducir el número de calorías ingeridas, sin renunciar a ninguno de los nutrientes.

Las dietas milagro, esas que nos hacen perder muchos kilos en poco tiempo, al final resultan muy perjudiciales para la salud, precisamente porque no respetan el principio básico de las dietas, no renunciar a ningún nutriente. Cuanto más desequilibrada, más estrafalaria o estricta sea la dieta milagro elegida, más perjudicial será para la salud. No es objeto de este artículo, polemizar al respecto, conste, sólo comento lo que aseguran los expertos en nutrición y endocrinólogos.

Perder peso es una necesidad, si se está obeso, porque el exceso de grasa puede producir transtornos en el organismo muchas veces irreversibles e incluso fatales. Pero, esta pérdida ha de ser gradual y seguro que llega a buen término aportando un poquito de fuerza de voluntad, añadiendo algún tipo de deporte para acelerar el proceso de pérdida y siempre afrontándolo con una sonrisa. Huyamos de las dietas milagro porque estar a dieta no es una cadena perpetua, en un momento determinado conseguimos nuestro objetivo y estamos en libertad. Lo peligroso son los daños que estás dietas milagro nos ocasionen, ya que estos sí que podrían llegar a ser un lastre perpétuo.

Imagen | danibegood2001
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